La tormenta de arena que van a armar los commies será de proporciones biblicas...
Corte Suprema absuelve al coronel (r) Alfonso Plazas Vega
Fue absuelto de la condena de 30 años que le impuso el Tribunal Superior de Bogotá.
La Corte Suprema de Justicia absolvió este miércoles al coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega por su responsabilidad en las desapariciones del administrador de la cafetería Carlos Rodríguez y de la guerrillera Irma Franco durante la retoma al Palacio de Justicia en noviembre de 1985.
En la última Sala del año, el alto tribunal señaló que no existen pruebas suficientes que relacionen directamente a Plazas con tales desapariciones.
La decisión de la Corte es un revés a la sentencia proferida por el Tribunal Superior de Bogotá que condenó a Plazas Vega a pagar una condena de 30 años de prisión.
Los magistrados de la Sala Penal de la Corte acogieron la ponencia del magistrado Luis Guillermo Salazar en la que, pese a que se reconoce que durante el triste episodio hubo personas desaparecidas, las pruebas recolectadas no permiten inferir que Plazas haya dado la orden para ello.
El coronel encabezó con tanques blindados la irrupción definitiva de las tropas del Ejército que recuperaron el Palacio de Justicia luego del asalto de un comando del M-19.
Se le acusaba además de ser responsable de las desapariciones de Irma Franco y Carlos Rodríguez pues, al parecer, habrían salido con vida del Palacio y luego trasladados a un lugar secreto de la Escuela de Caballería, al mando de Plazas, donde, según testimonios, fueron torturados y asesinados.
Para la Corte, sin embargo, no fue posible probar que la orden para cometer esos hechos provino del oficial.
Durante el trámite del caso en el Tribunal Superior de Bogotá inicialmente se presentó una ponencia del magistrado Hermes Darío Lara Acuña que planteó lo que la Corte ahora determina: que el coronel no es responsable de las desapariciones.
Sin embargo, esa ponencia fue derrotada y el Tribunal impuso las tres décadas de prisión para Plazas quien se encuentra privado de su libertad desde julio de 2009 y permanece en la Escuela de Infantería del Ejército Nacional, en el norte de Bogotá.
La Procuraduría también insistió en la absolución de Plazas y tras conocerse la condena que impuso el Tribunal de Bogotá señaló en un escrito enviado a la Corte que esa decisión estuvo viciada pues “la responsabilidad del señor Plazas no fue demostrada, ni desvirtuada su presunta inocencia”.
La defensa de Plazas, además, argumentó que en la sentencia reposan falsas pruebas y falsos testigos.
Coronel Alfonso Plaza Vega, BIENVENIDO A LA LIBERTAD usted es un héroe que defendió la patria y por defenderla fue juzgado y condenado por una una corte de izquierda y por por un presidente que nunca ha creído en sus soldados que todos los días dan la vida por defender la patria de un un país que ha sido humillado, aterrorizado, masacrado, por un grupo narco terrorista y asesino como son las FARC y el ELN, ustedes que como héroes nunca han tenido el apoyo incondicional de un gobierno que los defienda de los atropellos, de la injurias y de las falsas pruebas que cada dia les inventan para acabar con la moral de nuestros soldados.
Felicito al coronel Plazas Vega, por que le llego la justicia un poco tarde, pero peor para otros que han muerto y tiempo despues es que se les demuestra su inocencia, el Estado como casi en todos los casos este es otro que acumula en las innumerables pifias de impartir justicia lerda y mañosa, falta a ver como termina la tenlenovela del genera Uscategui y esa caterva de abogaduchosy el cartel de falsos testigos que hizo carrera en nuestro país a ver en que queda.
Observen, escuchen este video y saquen sus coclusiones:
josh dijo: el Estado como casi en todos los casos este es otro que acumula en las innumerables pifias de impartir justicia lerda y mañosa, falta a ver como termina la tenlenovela del genera Uscategui y esa caterva de abogaduchosy el cartel de falsos testigos que hizo carrera en nuestro país a ver en que queda.
Recordemos que este hombre pudo plantar batalla ante la Justicia y ante los medios de comunicación porque pudo solventar los gastos propios de hacerse con uno de los mejores penalistas del País. Hay cientos, sino miles que no pueden hacer valer sus derechos tan eficientemente, y tienen que resignar su carrera, su familia, su salud, su honor, su dignidad y vida al caño y a la ignominia por culpa de las estratagemas bien aceitadas por ONGs como el colectivo de abogados Alvear Restrepo, algunos Jueces, Fiscales y hasta Políticos de la República.
Ahí está el Coronel Mejía Gutierrez preso, siendo un hombre que que se puede preciar de tener unas ejecutorias y trayectoria que nadie tiene, el propio Uzcategui que fue el blanco del propio sistema interamericano de derechos humanos es un hombre de semblante lúgubre, eso sí, fiel a su honor, pero él y su hijo ya no saben cómo proceder, solo les quedalas medidas desesperadas, porque ellos están enlodados y las falsas víctimas de Mapiripan felices con sus miles de millones dilatando los términos, haciendo suspender audiencias y aprovechando las debilidades Institucionales de la Justicia Colombiana.
el líder de la izquierda comunista en este país se llama juan Manuel santos, nuestros soldados inocentes purgan penas y los guerrilleros asesinos y genocidas ocupan e irían a ocupar altos cargos políticos como premio del proceso de paz, nuestras fuerzas armadas serán diezmadas a su mas mínima expresión y solo la soberanía sera defendida por guardabosque con pantalones cortos y con bolillo.
Petro es una desgracia para éste país. Que falta de hombría tan [[Editado por el sistema]] hablar paja durante tantos años y dañarle la vida al coronel. Menos mal va de salida.
Petro es una desgracia para éste país. Que falta de hombría tan [[Editado por el sistema]] hablar paja durante tantos años y dañarle la vida al coronel. Menos mal va de salida.
la izquierda en este pais siempre a sido una desgracia, un cancer, una molestia que solo a servido para alimentar la demagogia de la masa ignorante y resentida social.
SUPERTELEMACO dijo: alimentar la demagogia de la masa ignorante y resentida social
no la alimenta, la cultiva, porque ese es su combustible, pero al final el proyecto es el poder, como vimos en este desastroso intento por hacer una sudamerica sovietica, que felizmente esta llegando a su final.
Me autocito. No es paja lo que comente,el 90% de los ataques exitosos de la Guerrila se han debido a fallas tacticas o de disiplina en la conduccion de la tropa. Rcn y Caracol reportaron a las 7 pm serias faltas en el movimiento y operacion del Peloton. Habian dejado en la casa de un campesino los cascos, municion y equipos de toda clase, horas antes del ataque.
El peloton era una mezcla de Profesionales y Regulares, sin armas de acompañamiento ni MGLs. Mejor dicho un Peloton de Policias de hace 15 años. Cuando los masacraban a voluntad. Que relajo. Igual al ataque al peloton en Buenos Aires, Cauca.
Pa fuera ese coronel y su oficial de ops. y toda la cadena de mando. E investigacion para el Comanandte de la Brigada.
Con el permiso vuelvo y me auto cito. Hoy salio el Gen. comandante de la 1a Brigada. En lo personal le pronostico el fin de su carrera ( ademas no esta dentro de los ascendidos de hoy ) Los errores, la negligencia y la desidia tienen consecuencias, Del comandante del Batallón y de la Compañia a la cual pertenecia el Pelotón, ni dirán nada, pero no dudo que tambien van pa´ la calle.
El Sargento al mando en la escena a responder penalmente.
Plazas Vega dice que buscará la libertad del general Jesús Armando Arias Cabrales y de otros oficiales que, como él, fueron condenados por las desapariciones del Palacio de Justicia.
Lo vimos muy escéptico minutos antes de recibir la noticia de que había sido absuelto por la Corte Suprema de Justicia. ¿Por qué?
Es apenas el resultado obvio de un año, recibiendo la noticia de que el siguiente miércoles iba obtener mi libertad. Eso lo viví durante semanas y meses, de modo que el pasado miércoles era la última oportunidad de este año porque ya se cerraba la actividad judicial el 17 de diciembre. Entonces yo me dije: ‘si hoy no se toma una decisión, pasaré otra Navidad lejos de mi familia y tendré que esperar quién sabe cuánto tiempo más para que el fallo se produzca’. De ahí mi escepticismo entre las cuatro y la seis de la tarde de ese día.
¿Quién le dio la noticia de su absolución?
Llegó cuando menos lo esperaba. Ya los medios de comunicación, que habían estado conmigo a lo largo del día, empezaban a retirar sus cámaras y equipos, convencidos de que nada iba a ocurrir, cuando mi abogado, Jaime Granados, recibió una llamada. Me hizo entonces una seña optimista y terminó pasándome el teléfono. Era el propio presidente de la Corte, el doctor José Luis Barceló. “Coronel –me dijo–, por decisión de los magistrados de la Sala de Casación debo comunicarle a usted, antes de hacerla pública, la decisión sobre su caso”. Oyéndolo, yo tenía el corazón en ascuas. Todos los que estaban en el salón guardaron de pronto silencio, y fue entonces cuando le escuché decir al doctor Barceló que “la Sala ha optado por casar la sentencia y, por consiguiente, procede a revocar las decisiones de primera y segunda instancia y otorgarle la absolución y su libertad inmediata”.
Después del papel que jugó usted en el rescate del Palacio de Justicia, fue visto por todos los colombianos como un héroe. ¿Cuánto tiempo transcurrió antes de que se viera envuelto en un proceso judicial
Transcurrieron 22 años entre 1985 y el 2007 sin que fuera objeto de ninguna investigación. En ese largo periodo a nadie se le ocurrió acusarme.
¿Qué pasó entonces?
Cuando salí yo de la Dirección Nacional de Estupefacientes, después de quitarles más de dos billones de pesos a los narcotraficantes, lo que había contra mí era una venganza del narcotráfico. Como no tenían nada que impugnarme por mi desempeño en estupefacientes, decidieron volver atrás, a los tiempos del Palacio de Justicia, para fabricar todo un montaje en contra mía.
¿Qué riesgos corrieron usted y su familia por causa de su actuación en la Dirección Nacional de Estupefacientes?
Cuando se dieron cuenta de que a mí no me podían comprar, empezaron a lanzarme amenazas por teléfono. Por cierto, a una de mis secretarias la tuve que retirar porque cada vez que escuchaba una amenaza entraba en crisis y se desmayaba. Pero las amenazas más peligrosas no son esas, porque solo buscan asustarlo a uno. Las amenazas reales son las que se descubren de pronto. No he olvidado que me llamó el presidente Uribe para darme la noticia de que los organismos de inteligencia habían descubierto un plan de los narcotraficantes para secuestrar a uno de mis hijos. La solución que me dio fue sacarlos de inmediato del país. De este modo, y por esta razón, por primera vez Thania y yo nos quedamos solos.
¿Cuándo aparecieron las acusaciones contra usted?
A mí me llamaron a declarar en el 2006 por los hechos del Palacio de Justicia. Yo me dispuse a decir todo lo que había ocurrido entonces. Lo que no llegué a imaginar es que el 9 de abril del 2007 apareciera un informe de la revista Semana en el cual se me señalaba como un criminal que había sido autor de desapariciones en el Palacio de Justicia. Ahí empezó un escándalo recogido por todos los medios y que tenía su origen en un verdadero montaje de la Fiscalía. Mi primera reacción fue la de exclamar: ‘¿Cómo me hacen eso a mí, si nada tengo que ver con crímenes ni desaparecidos?’. Tuve que rendir 12 indagatorias por la presunta desaparición de tres personas, y al poco tiempo me privaron de la libertad.
¿Quién ordenó su captura?
Fue la fiscal Ángela María Buitrago. Esa mañana, yo había acudido al Comando General para buscar el modo de entregarme a las autoridades sin permitir un show mediático que, sabía yo, se estaba preparando, cuando agentes de la Fiscalía y el Inpec aparecieron para llevarme al búnker, siguiendo órdenes de la fiscal Buitrago. El general Padilla se opuso y le dijo a la fiscal que la captura debía hacerse efectiva en el comando y que yo debía ser trasladado a una unidad militar.
¿Dónde fue recluido finalmente?
En la Escuela de Infantería. Me dieron la única habitación disponible en el casino de oficiales, pero no vacilaron en decirme, con todo respeto, que esa era mi casa. Luego de seis meses de estar allí me llaman a juicio, pero no por la supuesta desaparición de tres personas, sino por la de once.
Todo estaba basado en falsos testigos y falsos testimonios. Un día me muestran una declaración supuestamente hecha contra mí por el cabo Édgar Villamizar en la que me acusa de haber ordenado torturas y muertes en la Escuela de Caballería y de las cuales él había sido testigo. Yo no podía creer lo que estaba leyendo. En la declaración presentada por la fiscal Buitrago, el nombre de Villamizar había sido sustituido por el de Villarreal y su firma parecía un garabato
¿Este Villamizar es el mismo que tiempo después apareció desvirtuando tales declaraciones?
El mismo. Al verdadero Villamizar –a quien la Fiscalía nunca se tomó el trabajo de buscarlo– lo encontró años después el acucioso periodista Ricardo Puentes Melo. Lo llevó a la Procuraduría, donde declaró que nunca me había conocido, que no había estado presente en los sucesos del Palacio de Justicia y que lo ocurrido entonces lo había visto en la televisión cuando estaba de servicio en el Batallón 21 Vargas, en Granada, Meta.
¿Qué otro falso testimonio fue incluido en su proceso?
Hubo muchos, pero hay uno que vale la pena recordar. Tirso Sáenz, otro falso testigo, condenado a 103 años de cárcel por los crímenes que ha cometido, fue visitado en la cárcel de Cómbita por agentes del CTI de la Fiscalía para que declarara en mi contra a cambio de beneficios. Cuando no le cumplieron lo ofrecido, Sáenz decidió denunciar esta maniobra.
No obstante, en el momento del juicio usted no pudo demostrar tal falsedad...
No solo eso, sino que ante tal cantidad de infundios empecé a padecer gravísimos trastornos. Un día cualquiera, a eso de las seis de la tarde, sentí que el piso se me movía. Llamé a mi custodio, quien se alarmó al verme tembloroso y demacrado, pero antes de llevarme al dispensario de la escuela vomité. Nunca me había sentido así. Luego de varios exámenes, una de las especialistas que me atendieron acabó por descubrir que se trataba de un peligroso problema emocional y que era necesario iniciar un tratamiento psiquiátrico porque, de no atenderme, podría sufrir o un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Todo por culpa de la tensión que me producía el juicio que estaba afrontando.
¿Fue entonces cuando lo recluyeron en el Hospital Militar?
Sí, llegué al piso doce, pero por orden de la fiscal Buitrago tuvieron que internarme en el piso seis, en un cuarto con mallas en las ventanas, algo muy parecido a una celda. Me acompañaba Thania, mi mujer, cuando días después apareció un grupo de 12 hombres del Inpec con la orden de llevarme trasladado a La Picota. Dos musculosas mujeres se encargaron de sujetar a Thania, y cuando yo quise defenderla fui duramente sometido por los demás agentes, que me colocaron boca abajo, atado de pies y manos en el piso de una camioneta y me llevaron a La Picota.
¿Qué le ocurrió allí?
Allí duré nueve días. Me trataron de envenenar, de noche, me despertaban cada dos horas, poniéndome la luz de una linterna en los ojos, y tampoco me daban las medicinas que me habían ordenado los médicos. Todo eso solo se ha visto en un régimen nazi. Una psiquiatra del Inpec que me examinó terminó advirtiéndole a la directora que yo corría el grave riesgo de morir si no era atendido adecuadamente. Gracias a su declaración, tuvieron que volver a llevarme al Hospital Militar. Lo grave de todo esto fue que finalmente me condenaron a 30 años de prisión, sin que pudiera estar presente en el juicio e intentar mi defensa.
Usted interpuso un recurso y el Tribunal Superior de Bogotá terminó confirmando su condena a 30 años de cárcel. ¿Cómo lo explica?
Es inexplicable, tanto para mí como para mi abogado, Jaime Granados, y le voy a decir por qué. El magistrado Hermens Darío Lara Acuña, a quien le confiaron el estudio de mi caso, después de 16 meses de investigaciones con un trabajo de ocho horas por día, propuso un fallo absolutorio, pero los otros dos magistrados del Tribunal que también debían decidir no aceptaron su propuesta.
Entonces, Lara Acuña redactó un salvamento de voto que se convertiría luego en un libro de amplia difusión titulado 'Plazas Vega es inocente'.
¿Por qué los dos magistrados confirmaron la condena?
Me temo que por razones políticas. Uno de ellos, Alberto Poveda Perdomo, había sido candidato a la Cámara de Representantes en una coalición con el Polo Democrático. Para mí, el Polo Democrático es la fusión del Partido Comunista con el M-19.
Felizmente, el recurso de casación que usted presentó ante la Corte Suprema de Justicia acabó absolviéndolo. Hoy es usted un hombre libre. ¿Qué piensa hacer ahora?
Pienso buscar a mi familia, tratar de recuperar el tiempo perdido y, después de que pasen algunos meses, ver qué voy a hacer, escribir todo lo que viví en estos últimos años y buscar que lo que ha ocurrido ahora conmigo se logre con oficiales como el general (Jesús Armando) Arias Cabrales y otros tantos que han sido víctimas de injustas condenas.
Corte Suprema ratificó condena de 29 años de prisión contra mayor del Ejército por "falso positivo"
El oficial presentó a cuatro personas, entre ellos dos hermanos, como guerrilleros abatidos en combate en Norte de Santander.
Al resolver un recurso de casación la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena de 29 años de prisión en contra del mahor del Ejército Francisco Chilito Gualtero por su responsabilidad y participación en la presentación de dos hermanos como guerrilleros abatidos en un combate ficticio en enero de 1993.
El alto tribunal no aceptó los argumentos presentados por la defensa del oficial en el recurso jurídico con el que buscaba anular el fallo emitido en su contra. Para la Corte Suprema existen suficientes elementos materiales probatorios que permiten inferir la responsabilidad del procesado en dichas ejecuciones extrajudiciales.
En este punto, la Sala tuvo en cuenta los informes que permiten establecer que el mencionado combate nunca se registró. Debido a esto se indica que se presentó una falsedad en documento puesto que los miltiares comandados por el mayor faltaron a la verdad cuando aseguraron que el combate se presentó en la vereda San Juan del Tarra, en el municipio de Hacarí.
Igualmente se le dio validez a la investigación de la Fiscalía General que señaló que miembros de la Brigada No. 2 del Ejército Nacional retuvieron a estas personas contra su voluntad. El ente investigador señaló que de todo esto tuvo conocimiento directo "el entonces subteniente y ahora acusado Francisco Chilito Gualtero".
En el reporte oficial las tropas reportaron combates en los municipios de Teorama, Abrego, La Playa y Hacaría entre los días 13 y 27 de enero de 1993 en contra de diferentes estructuras de las Farc, el ELN y EPL "que dejaron como resultado la muerte violenta de por lo menos 11 personas de sexo masculino señalados como guerrilleros".
Comentarios
Exhibición de los lanceros en los 60 años de fundación de su escuela
https://www.youtube.com/watch?v=nGWXUUrLEnM
La cuna de la mística y el templo de la milicia.
son nuestros héroes y se merecen todo nuestro amor , cariño, lealtad y respeto, DIOS los bendiga hoy y siempre.
La tormenta de arena que van a armar los commies será de proporciones biblicas...
Coronel Alfonso Plaza Vega, BIENVENIDO A LA LIBERTAD usted es un héroe que defendió la patria y por defenderla fue juzgado y condenado por una una corte de izquierda y por por un presidente que nunca ha creído en sus soldados que todos los días dan la vida por defender la patria de un un país que ha sido humillado, aterrorizado, masacrado, por un grupo narco terrorista y asesino como son las FARC y el ELN, ustedes que como héroes nunca han tenido el apoyo incondicional de un gobierno que los defienda de los atropellos, de la injurias y de las falsas pruebas que cada dia les inventan para acabar con la moral de nuestros soldados.
Bueno, estas fotos son cortesía de un amigo
Qué orgullo se siente el ver otras banderas en las filas de los lanceros de Colombia!.
Felicito al coronel Plazas Vega, por que le llego la justicia un poco tarde, pero peor para otros que han muerto y tiempo despues es que se les demuestra su inocencia, el Estado como casi en todos los casos este es otro que acumula en las innumerables pifias de impartir justicia lerda y mañosa, falta a ver como termina la tenlenovela del genera Uscategui y esa caterva de abogaduchosy el cartel de falsos testigos que hizo carrera en nuestro país a ver en que queda.
Observen, escuchen este video y saquen sus coclusiones:
Recordemos que este hombre pudo plantar batalla ante la Justicia y ante los medios de comunicación porque pudo solventar los gastos propios de hacerse con uno de los mejores penalistas del País. Hay cientos, sino miles que no pueden hacer valer sus derechos tan eficientemente, y tienen que resignar su carrera, su familia, su salud, su honor, su dignidad y vida al caño y a la ignominia por culpa de las estratagemas bien aceitadas por ONGs como el colectivo de abogados Alvear Restrepo, algunos Jueces, Fiscales y hasta Políticos de la República.
Ahí está el Coronel Mejía Gutierrez preso, siendo un hombre que que se puede preciar de tener unas ejecutorias y trayectoria que nadie tiene, el propio Uzcategui que fue el blanco del propio sistema interamericano de derechos humanos es un hombre de semblante lúgubre, eso sí, fiel a su honor, pero él y su hijo ya no saben cómo proceder, solo les quedalas medidas desesperadas, porque ellos están enlodados y las falsas víctimas de Mapiripan felices con sus miles de millones dilatando los términos, haciendo suspender audiencias y aprovechando las debilidades Institucionales de la Justicia Colombiana.
el líder de la izquierda comunista en este país se llama juan Manuel santos, nuestros soldados inocentes purgan penas y los guerrilleros asesinos y genocidas ocupan e irían a ocupar altos cargos políticos como premio del proceso de paz, nuestras fuerzas armadas serán diezmadas a su mas mínima expresión y solo la soberanía sera defendida por guardabosque con pantalones cortos y con bolillo.
todos esos olorosos a vareta y pro terroristass de izquierda y el petro estan que se salen de los chiros
Cor.Plazas Vega pone a Petro en ridiculo y lo hace caer en la gran mentira
https://www.youtube.com/watch?v=behcvBwIWXY
Yo no tengo el disgusto de conocer al Senador Petro jajaja
Petro es una desgracia para éste país. Que falta de hombría tan [[Editado por el sistema]] hablar paja durante tantos años y dañarle la vida al coronel. Menos mal va de salida.
la izquierda en este pais siempre a sido una desgracia, un cancer, una molestia que solo a servido para alimentar la demagogia de la masa ignorante y resentida social.
no la alimenta, la cultiva, porque ese es su combustible, pero al final el proyecto es el poder, como vimos en este desastroso intento por hacer una sudamerica sovietica, que felizmente esta llegando a su final.
Con el permiso vuelvo y me auto cito. Hoy salio el Gen. comandante de la 1a Brigada. En lo personal le pronostico el fin de su carrera ( ademas no esta dentro de los ascendidos de hoy ) Los errores, la negligencia y la desidia tienen consecuencias, Del comandante del Batallón y de la Compañia a la cual pertenecia el Pelotón, ni dirán nada, pero no dudo que tambien van pa´ la calle.
El Sargento al mando en la escena a responder penalmente.
'Escándalo en mi contra surgió por un montaje de la Fiscalía': Plazas
Habla el coronel absuelto esta semana por el caso de las desapariciones del Palacio de Justicia.
Por:PLINIO APULEYO MENDOZA |
7:52 p.m. | 19 de diciembre de 2015
![[IMG]](http://www.eltiempo.com/contenido/politica/justicia/IMAGEN/IMAGEN-16462949-2.png)
Foto: Juan Manuel Vargas / EL TIEMPO
Plazas Vega dice que buscará la libertad del general Jesús Armando Arias Cabrales y de otros oficiales que, como él, fueron condenados por las desapariciones del Palacio de Justicia.
Lo vimos muy escéptico minutos antes de recibir la noticia de que había sido absuelto por la Corte Suprema de Justicia. ¿Por qué?
Es apenas el resultado obvio de un año, recibiendo la noticia de que el siguiente miércoles iba obtener mi libertad. Eso lo viví durante semanas y meses, de modo que el pasado miércoles era la última oportunidad de este año porque ya se cerraba la actividad judicial el 17 de diciembre. Entonces yo me dije: ‘si hoy no se toma una decisión, pasaré otra Navidad lejos de mi familia y tendré que esperar quién sabe cuánto tiempo más para que el fallo se produzca’. De ahí mi escepticismo entre las cuatro y la seis de la tarde de ese día.
¿Quién le dio la noticia de su absolución?
Llegó cuando menos lo esperaba. Ya los medios de comunicación, que habían estado conmigo a lo largo del día, empezaban a retirar sus cámaras y equipos, convencidos de que nada iba a ocurrir, cuando mi abogado, Jaime Granados, recibió una llamada. Me hizo entonces una seña optimista y terminó pasándome el teléfono. Era el propio presidente de la Corte, el doctor José Luis Barceló. “Coronel –me dijo–, por decisión de los magistrados de la Sala de Casación debo comunicarle a usted, antes de hacerla pública, la decisión sobre su caso”. Oyéndolo, yo tenía el corazón en ascuas. Todos los que estaban en el salón guardaron de pronto silencio, y fue entonces cuando le escuché decir al doctor Barceló que “la Sala ha optado por casar la sentencia y, por consiguiente, procede a revocar las decisiones de primera y segunda instancia y otorgarle la absolución y su libertad inmediata”.
Después del papel que jugó usted en el rescate del Palacio de Justicia, fue visto por todos los colombianos como un héroe. ¿Cuánto tiempo transcurrió antes de que se viera envuelto en un proceso judicial
Transcurrieron 22 años entre 1985 y el 2007 sin que fuera objeto de ninguna investigación. En ese largo periodo a nadie se le ocurrió acusarme.
¿Qué pasó entonces?
Cuando salí yo de la Dirección Nacional de Estupefacientes, después de quitarles más de dos billones de pesos a los narcotraficantes, lo que había contra mí era una venganza del narcotráfico. Como no tenían nada que impugnarme por mi desempeño en estupefacientes, decidieron volver atrás, a los tiempos del Palacio de Justicia, para fabricar todo un montaje en contra mía.
¿Qué riesgos corrieron usted y su familia por causa de su actuación en la Dirección Nacional de Estupefacientes?
Cuando se dieron cuenta de que a mí no me podían comprar, empezaron a lanzarme amenazas por teléfono. Por cierto, a una de mis secretarias la tuve que retirar porque cada vez que escuchaba una amenaza entraba en crisis y se desmayaba. Pero las amenazas más peligrosas no son esas, porque solo buscan asustarlo a uno. Las amenazas reales son las que se descubren de pronto. No he olvidado que me llamó el presidente Uribe para darme la noticia de que los organismos de inteligencia habían descubierto un plan de los narcotraficantes para secuestrar a uno de mis hijos. La solución que me dio fue sacarlos de inmediato del país. De este modo, y por esta razón, por primera vez Thania y yo nos quedamos solos.
¿Cuándo aparecieron las acusaciones contra usted?
A mí me llamaron a declarar en el 2006 por los hechos del Palacio de Justicia. Yo me dispuse a decir todo lo que había ocurrido entonces. Lo que no llegué a imaginar es que el 9 de abril del 2007 apareciera un informe de la revista Semana en el cual se me señalaba como un criminal que había sido autor de desapariciones en el Palacio de Justicia. Ahí empezó un escándalo recogido por todos los medios y que tenía su origen en un verdadero montaje de la Fiscalía. Mi primera reacción fue la de exclamar: ‘¿Cómo me hacen eso a mí, si nada tengo que ver con crímenes ni desaparecidos?’. Tuve que rendir 12 indagatorias por la presunta desaparición de tres personas, y al poco tiempo me privaron de la libertad.
¿Quién ordenó su captura?
Fue la fiscal Ángela María Buitrago. Esa mañana, yo había acudido al Comando General para buscar el modo de entregarme a las autoridades sin permitir un show mediático que, sabía yo, se estaba preparando, cuando agentes de la Fiscalía y el Inpec aparecieron para llevarme al búnker, siguiendo órdenes de la fiscal Buitrago. El general Padilla se opuso y le dijo a la fiscal que la captura debía hacerse efectiva en el comando y que yo debía ser trasladado a una unidad militar.
¿Dónde fue recluido finalmente?
En la Escuela de Infantería. Me dieron la única habitación disponible en el casino de oficiales, pero no vacilaron en decirme, con todo respeto, que esa era mi casa. Luego de seis meses de estar allí me llaman a juicio, pero no por la supuesta desaparición de tres personas, sino por la de once.
Todo estaba basado en falsos testigos y falsos testimonios. Un día me muestran una declaración supuestamente hecha contra mí por el cabo Édgar Villamizar en la que me acusa de haber ordenado torturas y muertes en la Escuela de Caballería y de las cuales él había sido testigo. Yo no podía creer lo que estaba leyendo. En la declaración presentada por la fiscal Buitrago, el nombre de Villamizar había sido sustituido por el de Villarreal y su firma parecía un garabato
¿Este Villamizar es el mismo que tiempo después apareció desvirtuando tales declaraciones?
El mismo. Al verdadero Villamizar –a quien la Fiscalía nunca se tomó el trabajo de buscarlo– lo encontró años después el acucioso periodista Ricardo Puentes Melo. Lo llevó a la Procuraduría, donde declaró que nunca me había conocido, que no había estado presente en los sucesos del Palacio de Justicia y que lo ocurrido entonces lo había visto en la televisión cuando estaba de servicio en el Batallón 21 Vargas, en Granada, Meta.
¿Qué otro falso testimonio fue incluido en su proceso?
Hubo muchos, pero hay uno que vale la pena recordar. Tirso Sáenz, otro falso testigo, condenado a 103 años de cárcel por los crímenes que ha cometido, fue visitado en la cárcel de Cómbita por agentes del CTI de la Fiscalía para que declarara en mi contra a cambio de beneficios. Cuando no le cumplieron lo ofrecido, Sáenz decidió denunciar esta maniobra.
No obstante, en el momento del juicio usted no pudo demostrar tal falsedad...
No solo eso, sino que ante tal cantidad de infundios empecé a padecer gravísimos trastornos. Un día cualquiera, a eso de las seis de la tarde, sentí que el piso se me movía. Llamé a mi custodio, quien se alarmó al verme tembloroso y demacrado, pero antes de llevarme al dispensario de la escuela vomité. Nunca me había sentido así. Luego de varios exámenes, una de las especialistas que me atendieron acabó por descubrir que se trataba de un peligroso problema emocional y que era necesario iniciar un tratamiento psiquiátrico porque, de no atenderme, podría sufrir o un ataque cardíaco o un derrame cerebral. Todo por culpa de la tensión que me producía el juicio que estaba afrontando.
¿Fue entonces cuando lo recluyeron en el Hospital Militar?
Sí, llegué al piso doce, pero por orden de la fiscal Buitrago tuvieron que internarme en el piso seis, en un cuarto con mallas en las ventanas, algo muy parecido a una celda. Me acompañaba Thania, mi mujer, cuando días después apareció un grupo de 12 hombres del Inpec con la orden de llevarme trasladado a La Picota. Dos musculosas mujeres se encargaron de sujetar a Thania, y cuando yo quise defenderla fui duramente sometido por los demás agentes, que me colocaron boca abajo, atado de pies y manos en el piso de una camioneta y me llevaron a La Picota.
¿Qué le ocurrió allí?
Allí duré nueve días. Me trataron de envenenar, de noche, me despertaban cada dos horas, poniéndome la luz de una linterna en los ojos, y tampoco me daban las medicinas que me habían ordenado los médicos. Todo eso solo se ha visto en un régimen nazi. Una psiquiatra del Inpec que me examinó terminó advirtiéndole a la directora que yo corría el grave riesgo de morir si no era atendido adecuadamente. Gracias a su declaración, tuvieron que volver a llevarme al Hospital Militar. Lo grave de todo esto fue que finalmente me condenaron a 30 años de prisión, sin que pudiera estar presente en el juicio e intentar mi defensa.
Usted interpuso un recurso y el Tribunal Superior de Bogotá terminó confirmando su condena a 30 años de cárcel. ¿Cómo lo explica?
Es inexplicable, tanto para mí como para mi abogado, Jaime Granados, y le voy a decir por qué. El magistrado Hermens Darío Lara Acuña, a quien le confiaron el estudio de mi caso, después de 16 meses de investigaciones con un trabajo de ocho horas por día, propuso un fallo absolutorio, pero los otros dos magistrados del Tribunal que también debían decidir no aceptaron su propuesta.
Entonces, Lara Acuña redactó un salvamento de voto que se convertiría luego en un libro de amplia difusión titulado 'Plazas Vega es inocente'.
¿Por qué los dos magistrados confirmaron la condena?
Me temo que por razones políticas. Uno de ellos, Alberto Poveda Perdomo, había sido candidato a la Cámara de Representantes en una coalición con el Polo Democrático. Para mí, el Polo Democrático es la fusión del Partido Comunista con el M-19.
Felizmente, el recurso de casación que usted presentó ante la Corte Suprema de Justicia acabó absolviéndolo. Hoy es usted un hombre libre. ¿Qué piensa hacer ahora?
Pienso buscar a mi familia, tratar de recuperar el tiempo perdido y, después de que pasen algunos meses, ver qué voy a hacer, escribir todo lo que viví en estos últimos años y buscar que lo que ha ocurrido ahora conmigo se logre con oficiales como el general (Jesús Armando) Arias Cabrales y otros tantos que han sido víctimas de injustas condenas.
PLINIO APULEYO MENDOZA
Especial para EL TIEMPO
Fuente: http://www.eltiempo.com/politica/justicia/entrevista-con-alfonso-plazas-vega/16462859
la justicia cojea pero llega
La justicia cojea pero YERRA!.
Lo peor de la institucionalidad es la manera como trabaja y nadie, ni los entes de control existen, solo para cobrar cuantiosos salarios.
Corte Suprema ratificó condena de 29 años de prisión contra mayor del Ejército por "falso positivo"
El oficial presentó a cuatro personas, entre ellos dos hermanos, como guerrilleros abatidos en combate en Norte de Santander.
Al resolver un recurso de casación la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia dejó en firme la condena de 29 años de prisión en contra del mahor del Ejército Francisco Chilito Gualtero por su responsabilidad y participación en la presentación de dos hermanos como guerrilleros abatidos en un combate ficticio en enero de 1993.
El alto tribunal no aceptó los argumentos presentados por la defensa del oficial en el recurso jurídico con el que buscaba anular el fallo emitido en su contra. Para la Corte Suprema existen suficientes elementos materiales probatorios que permiten inferir la responsabilidad del procesado en dichas ejecuciones extrajudiciales.
En este punto, la Sala tuvo en cuenta los informes que permiten establecer que el mencionado combate nunca se registró. Debido a esto se indica que se presentó una falsedad en documento puesto que los miltiares comandados por el mayor faltaron a la verdad cuando aseguraron que el combate se presentó en la vereda San Juan del Tarra, en el municipio de Hacarí.
Igualmente se le dio validez a la investigación de la Fiscalía General que señaló que miembros de la Brigada No. 2 del Ejército Nacional retuvieron a estas personas contra su voluntad. El ente investigador señaló que de todo esto tuvo conocimiento directo "el entonces subteniente y ahora acusado Francisco Chilito Gualtero".
En el reporte oficial las tropas reportaron combates en los municipios de Teorama, Abrego, La Playa y Hacaría entre los días 13 y 27 de enero de 1993 en contra de diferentes estructuras de las Farc, el ELN y EPL "que dejaron como resultado la muerte violenta de por lo menos 11 personas de sexo masculino señalados como guerrilleros".
http://www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-suprema-ratifico-condena-de-29-anos-de-prision-co-articulo-607185
aquitambien : la justicia cojea pero llega.
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