El narcotrafico sigue y seguirá siendo muy rentable así que la dichosa paz total es una estupidez absoluta. Gobernar este país es complejo se necesita más que solo hablar carreta para poder hacerlo.
Empezó el control de precios, para el caballero le es muy fácil bajar las tarifas a la fuerza, que se jodan y se quibren las empresas comercializados de energía y gas.
Empezó el control de precios, para el caballero le es muy fácil bajar las tarifas a la fuerza, que se jodan y se quibren las empresas comercializados de energía y gas.
Terrible esto.
Esto mismo pasa aquí en Venezuela. Los chavistas expropiaron a las compañías eléctricas privadas que fueron absorbidas por Corpoelec ( Empresa estatal) y las compañías distribuidoras de gas para dársela a PDVSA GAS COMUNAL, y ambos servicios se fueron a la [[Editado por el sistema]].
El ministro Alfonso Prada sugiere que Colombia debe pedirle perdón a los venezolanos
El ministro Alfonso Prada sugiere que Colombia debe pedirle perdón a los venezolanos
Para el ministro del Interior, los ciudadanos del vecino país han sido objeto de estigmatización en Colombia
Que Payasada primero que se disculpen ellos cuando tenian plata nos trataban y nos tratan de maneras horribles y vulgares se creian saudis no quiero sonar xenofobo con los compañeros venezolanos pero de hermanos no somos nada como la payasada de la hermandad latinoamericana solo compartimos el idioma y una que otra costumbre pero ya somos 2 entidades distintas ya a nadie le interesa o le importa la gran colombia etc ya somos paises con tendencias muy marcadas.
Lo único que nos queda a los que amamos a nuestra patria
es escribir, hablar y pronunciarnos, y de esta manera hacernos sentir
ante quienes tienen la responsabilidad histórica de hacer de Colombia lo
que somos, una nación grande, soberana, respetada y libre.
Por: General (r) Eduardo Enrique Zapateiro Altamiranda- Columnista invitado para esta edición
Aprendí
a conocer y amar a mi país desde que comencé a prestar mi servicio
militar obligatorio en el Ejército de los colombianos, y en ese hermoso
periodo de mi vida juré ante la bandera defender a mi patria tanto en el
servicio como fuera de él, y llegado el caso hasta ofrendar mi propia
vida. Qué gran oportunidad le dio Dios a este soldado el recorrerla en
plenitud mientras avanzaba en la carrera militar hasta llegar a ser el
comandante de la institución más querida por los colombianos. A lo largo
de mi vida mehe dedicado a servir a la nación, muchas fueron mis
vivencias en cada región del país, y gracias a las oportunidades que
esta noble institución me brindó pude conocer otras naciones; resalto el
grado de teniente coronel cuando me correspondió representar a Colombia
fuera de nuestra frontera y fue en la península del Sinaí, entre los
continentes africano y asiático, donde los soldados de nuestra amada
patria demostraron al mundo de qué están hechos los colombianos.
En
la misión de paz integrada por 13 naciones tuve el privilegio de ser el
único oficial que ostentaba el mando de tropas desplegadas fuera de
Colombia, lo cual me obligaba moral y profesionalmente a representar y a
mostrar a mi país de la mejor manera; hoy, después de pasar al retiro,
vienen a mi mente remembranzas de ese momento histórico, y solo puedo
decirles que nosotros los soldados lo hicimos muy bien. Los israelíes,
egipcios, uruguayos, canadienses, húngaros, franceses, italianos,
noruegos, fijis, australianos, neozelandeses (mejor conocidos como
kiwis) y estadounidenses nos conocieron como hombres y mujeres con un
gran sentido patrio, y es precisamente sobre eso que quiero hacerles
llegar un mensaje a todos los que sentimos a Colombia en lo más profundo
de nuestro ser, a todos quienes la sentimos en el alma y la llevamos en
el corazón.
Compatriotas, lo primero que
quiero expresar en estas líneas es que ningún colombiano puede y debe
salir corriendo de nuestro hermoso país, porque esa no ha sido, no es y
no será jamás nuestra naturaleza, nunca ha sido nuestro talante el huir
de la adversidad. Hoy, más que nunca, Colombia nos necesita ¡UNIDOS!,
para cuidarla, para mantenerla fuerte y seguir creciendo con ella.
Nuestra patria, por dos siglos, nos ha visto nacer, crecer y
desarrollarnos como hombres y mujeres de bien, y gracias a su amparo
hemos constituido familia, la hemos forjado como nación y por amor a
ella hemos soportado muchas amenazas humanas y naturales, pero que
unidos las enfrentamos y hemos logrado salir avante.
Quienes
hoy nos gobiernan saben que muchos ojos, muchas personas de pensamiento
crítico, están encima de ellos; así como los suyos estuvieron sobre los
que nos gobernaron en su momento. Colombia es una gran nación, es un
país muy hermoso y por ello NO vamos a dejar que nadie ni nada destruya
lo construido y la divida; por el contrario, debemos siempre tratar de
sumar y multiplicar para seguir edificando la patria. Nuestro país está
lleno de complejidades que no lo hacen fácil de gobernar y eso debemos
entenderlo, pero también deben entender, así como lo hacemos los que
aprendimos a conocerlo y a vivirlo a lo largo y ancho de su geografía,
los que comprendemos sus problemas, su idiosincrasia, sus bondades y
oportunidades, especialmente y particularmente para los soldados y
policíasque lo defienden, que no existe la tal Colombia profunda ni la
Colombia olvidada, que algunos nos han querido vender; ¿saben por qué,
mis queridos compatriotas? Porque donde está un soldado y un policía
siempre está ondeando nuestra bandera, está la patria misma, porque
ellos son el mástil que la sostiene y nos recuerda con honor que somos
colombianos.
Los
colombianos somos gente buena y eso me da la tranquilidad para expresar
que he podido conocer a lo largo de mis años, gente trabajadora,
preparada, inteligente, comprometida, brillante, dedicada, con deseos de
acertar y convencida que nuestro país ¡COLOMBIA es ÚNICO!, y por él
debemos darlo todo. Hoy nos debemos unir en un solo sentimiento, lucir
una sola camiseta, la de Colombia, y estas líneas van dirigidas a todos
quienes se sienten orgullosos de lo que hemos hecho por nuestra linda
tierra; a todos los dirigentes, a los políticos, a los empresarios (sí,
empresarios a quienes he bautizado como las turbinas de Colombia), a los
periodistas, a todos los líderes y a toda la población colombiana sin
distingo alguno. Nos merecemos un país pujante, próspero, educado;
siempre respetuoso de la constitución y de la ley, enmarcado en el
respeto a los derechos humanos y al DIH. Aquí no pueden llegar a imponer
voluntades individuales o grupales sin el consenso del pueblo, pues
somos una nación republicana y los colombianos esperamos ser gobernados
como lo que somos, ciudadanos libres.
Para
quienes sugieren y hablan de golpes de Estado les digo que en nuestra
nación no cabe ninguna acción de este tipo, pues de darse “nos colocaría
a la altura de cualquier republiqueta, esas que son reconocidas por su
inestabilidad política”, tal como lo expresó el señor general Álvaro
Valencia Tovar (q. e. p. d.) en mayo de 1975, cuando en su momento
buscaron involucrarlo en asuntos de esta naturaleza turbios episodios
narrados en su última columna publicada en el diario El Tiempo, el 19 de
julio de 2014. Lo único que nos queda a los que amamos a nuestra patria
es escribir, hablar y pronunciarnos, y de esta manera hacernos sentir
ante quienes tienen la responsabilidad histórica de hacer de Colombia lo
que somos, una nación grande, soberana, respetada y libre; Colombia es
Colombia y ella se respeta, pues hoy hay que decirlo de nuevo, así como
lo dijo el general Valencia Tovar en su momento: ¡NO ES UNA
REPUBLIQUETA!
Empezó el control de precios, para el caballero le es muy fácil bajar las tarifas a la fuerza, que se jodan y se quibren las empresas comercializados de energía y gas.
El problema es que junto a esta subida de la gasolina promovida por Petro, se viene el control del precios, un incremento descomunal en el salario mínimo, quedando Petro como el salvador de la clase baja, apegandose a la ideología socialista de quebrar lo privado y que el aparato productivo sea del estado, lo que comúnmente se llama, "Panem et circenses"
El problema es que junto a esta subida de la gasolina promovida por Petro, se viene el control del precios, un incremento descomunal en el salario mínimo, quedando Petro como el salvador de la clase baja, apegandose a la ideología socialista de quebrar lo privado y que el aparato productivo sea del estado, lo que comúnmente se llama, "Panem et circenses"
No creo que Petro consiga suficiente Pan y Circo para el apoteósico paro nacional de transportistas, básicamente el país se va a paralizar por completo. Lo que se viene es paro camionero, canarios, marítimo, fluvial e incluso aéreo (recordemos que el transporte aéreo recibe subsidio de combustible), tal vez se le una a ese paro la gente del común que no toleraría un alza de precios del combustible para tanquear sus carritos ahorradores (logan, aveo etc), sin mencionar la elevación del costo de pasajes urbanos. Petro se ha puesto la soga en el cuello, sin siquiera haber cumplido los primeros 100 días de gobierno, la suerte está echada.
(Sin mencionar que las empresas de transporte no van a subir la tabla de fletes y viáticos, la van a dejar como está para que se arme el que sabemos)
Comentarios
https://www.google.com/amp/s/www.semana.com/amp/politica/articulo/con-mas-impuestos-se-controlaran-los-precios-de-la-energia-presidente-petro/202250/
Esa paz total no existe?
https://twitter.com/BluRadioCo/status/1568374996669702144?s=19
Nicaragua y el ELN ..
Gobernar este país es complejo se necesita más que solo hablar carreta para poder hacerlo.
Como que no... Dice que pasó por todos lados, pero como que no pasó por ningún lado, ni aprendió nada...
La Comisión Reguladora de Energía y Gas,
Empezó el control de precios, para el caballero le es muy fácil bajar las tarifas a la fuerza, que se jodan y se quibren las empresas comercializados de energía y gas.
Terrible esto.
El ministro Alfonso Prada sugiere que Colombia debe pedirle perdón a los venezolanos
Que Payasada primero que se disculpen ellos cuando tenian plata nos trataban y nos tratan de maneras horribles y vulgares se creian saudis no quiero sonar xenofobo con los compañeros venezolanos pero de hermanos no somos nada como la payasada de la hermandad latinoamericana solo compartimos el idioma y una que otra costumbre pero ya somos 2 entidades distintas ya a nadie le interesa o le importa la gran colombia etc ya somos paises con tendencias muy marcadas.
Colombia es Colombia, no una republiqueta
Lo único que nos queda a los que amamos a nuestra patria es escribir, hablar y pronunciarnos, y de esta manera hacernos sentir ante quienes tienen la responsabilidad histórica de hacer de Colombia lo que somos, una nación grande, soberana, respetada y libre.
Aprendí a conocer y amar a mi país desde que comencé a prestar mi servicio militar obligatorio en el Ejército de los colombianos, y en ese hermoso periodo de mi vida juré ante la bandera defender a mi patria tanto en el servicio como fuera de él, y llegado el caso hasta ofrendar mi propia vida. Qué gran oportunidad le dio Dios a este soldado el recorrerla en plenitud mientras avanzaba en la carrera militar hasta llegar a ser el comandante de la institución más querida por los colombianos. A lo largo de mi vida mehe dedicado a servir a la nación, muchas fueron mis vivencias en cada región del país, y gracias a las oportunidades que esta noble institución me brindó pude conocer otras naciones; resalto el grado de teniente coronel cuando me correspondió representar a Colombia fuera de nuestra frontera y fue en la península del Sinaí, entre los continentes africano y asiático, donde los soldados de nuestra amada patria demostraron al mundo de qué están hechos los colombianos.
En la misión de paz integrada por 13 naciones tuve el privilegio de ser el único oficial que ostentaba el mando de tropas desplegadas fuera de Colombia, lo cual me obligaba moral y profesionalmente a representar y a mostrar a mi país de la mejor manera; hoy, después de pasar al retiro, vienen a mi mente remembranzas de ese momento histórico, y solo puedo decirles que nosotros los soldados lo hicimos muy bien. Los israelíes, egipcios, uruguayos, canadienses, húngaros, franceses, italianos, noruegos, fijis, australianos, neozelandeses (mejor conocidos como kiwis) y estadounidenses nos conocieron como hombres y mujeres con un gran sentido patrio, y es precisamente sobre eso que quiero hacerles llegar un mensaje a todos los que sentimos a Colombia en lo más profundo de nuestro ser, a todos quienes la sentimos en el alma y la llevamos en el corazón.
Compatriotas, lo primero que quiero expresar en estas líneas es que ningún colombiano puede y debe salir corriendo de nuestro hermoso país, porque esa no ha sido, no es y no será jamás nuestra naturaleza, nunca ha sido nuestro talante el huir de la adversidad. Hoy, más que nunca, Colombia nos necesita ¡UNIDOS!, para cuidarla, para mantenerla fuerte y seguir creciendo con ella. Nuestra patria, por dos siglos, nos ha visto nacer, crecer y desarrollarnos como hombres y mujeres de bien, y gracias a su amparo hemos constituido familia, la hemos forjado como nación y por amor a ella hemos soportado muchas amenazas humanas y naturales, pero que unidos las enfrentamos y hemos logrado salir avante.
Quienes hoy nos gobiernan saben que muchos ojos, muchas personas de pensamiento crítico, están encima de ellos; así como los suyos estuvieron sobre los que nos gobernaron en su momento. Colombia es una gran nación, es un país muy hermoso y por ello NO vamos a dejar que nadie ni nada destruya lo construido y la divida; por el contrario, debemos siempre tratar de sumar y multiplicar para seguir edificando la patria. Nuestro país está lleno de complejidades que no lo hacen fácil de gobernar y eso debemos entenderlo, pero también deben entender, así como lo hacemos los que aprendimos a conocerlo y a vivirlo a lo largo y ancho de su geografía, los que comprendemos sus problemas, su idiosincrasia, sus bondades y oportunidades, especialmente y particularmente para los soldados y policíasque lo defienden, que no existe la tal Colombia profunda ni la Colombia olvidada, que algunos nos han querido vender; ¿saben por qué, mis queridos compatriotas? Porque donde está un soldado y un policía siempre está ondeando nuestra bandera, está la patria misma, porque ellos son el mástil que la sostiene y nos recuerda con honor que somos colombianos.
Los colombianos somos gente buena y eso me da la tranquilidad para expresar que he podido conocer a lo largo de mis años, gente trabajadora, preparada, inteligente, comprometida, brillante, dedicada, con deseos de acertar y convencida que nuestro país ¡COLOMBIA es ÚNICO!, y por él debemos darlo todo. Hoy nos debemos unir en un solo sentimiento, lucir una sola camiseta, la de Colombia, y estas líneas van dirigidas a todos quienes se sienten orgullosos de lo que hemos hecho por nuestra linda tierra; a todos los dirigentes, a los políticos, a los empresarios (sí, empresarios a quienes he bautizado como las turbinas de Colombia), a los periodistas, a todos los líderes y a toda la población colombiana sin distingo alguno. Nos merecemos un país pujante, próspero, educado; siempre respetuoso de la constitución y de la ley, enmarcado en el respeto a los derechos humanos y al DIH. Aquí no pueden llegar a imponer voluntades individuales o grupales sin el consenso del pueblo, pues somos una nación republicana y los colombianos esperamos ser gobernados como lo que somos, ciudadanos libres.
Para quienes sugieren y hablan de golpes de Estado les digo que en nuestra nación no cabe ninguna acción de este tipo, pues de darse “nos colocaría a la altura de cualquier republiqueta, esas que son reconocidas por su inestabilidad política”, tal como lo expresó el señor general Álvaro Valencia Tovar (q. e. p. d.) en mayo de 1975, cuando en su momento buscaron involucrarlo en asuntos de esta naturaleza turbios episodios narrados en su última columna publicada en el diario El Tiempo, el 19 de julio de 2014. Lo único que nos queda a los que amamos a nuestra patria es escribir, hablar y pronunciarnos, y de esta manera hacernos sentir ante quienes tienen la responsabilidad histórica de hacer de Colombia lo que somos, una nación grande, soberana, respetada y libre; Colombia es Colombia y ella se respeta, pues hoy hay que decirlo de nuevo, así como lo dijo el general Valencia Tovar en su momento: ¡NO ES UNA REPUBLIQUETA!
Eso fue lo que institucionalizó el presidente Retro.
De regreso a los 50s y 60s.
(Sin mencionar que las empresas de transporte no van a subir la tabla de fletes y viáticos, la van a dejar como está para que se arme el que sabemos)
Howdy, Stranger!
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